Antoni Miralda nació en Terrassa (Barcelona) en 1942. Tras una estancia de dos años en París y dos en Londres, en 1966 se instaló en la capital francesa hasta 1972, año en el que se trasladó a Nueva York. Actualmente vive entre Miami y Barcelona. Ya en los años sesenta, junto a los llamados «catalanes de París» -Joan Rabascall, Jaume Xifra, Benet Rossell y Dorothée Selz-, realizó una serie de happenings o rituales colectivos en torno al ceremonial de la comida a partir del color y su simbolismo. Primero en colaboración con Dorothée Selz y, desde 1972, con la conservadora y gastrónoma Montse Guillén, hizo de la comida su objeto de trabajo artístico.

Con los años ha desarrollado grandes instalaciones con un lenguaje inconformista, festivo, barroco y kitsch que acerca el arte a la vida. En proyectos destacados como Honeymoon Project, un enlace simbólico de la estatua de Colón de Barcelona con la estatua de la Libertad de Nueva York, se sirve de una actividad universal como la comida para llevar a cabo una deconstrucción de prejuicios en un mundo ya global. Muchas de sus obras promueven la participación colectiva y el juego y la fiesta.

Su etnología gastronómica le ha supuesto un amplio reconocimiento internacional. Desde el año 2000, Miralda está centrado en el FoodCulturaMuseum, un archivo de proyectos múltiples basados en la investigación y la reflexión en torno a la diversidad gastronómica y su vínculo con las culturas del planeta. Con sede en Miami y en Barcelona, explora y difunde la cultura de la comida mediante audiovisuales, música, libros, muebles, objetos y todo tipo de documentos.

Antoni Miralda was born in Terrassa (Barcelona) in 1942. After spending two years in Paris and two in London, he settled in the French capital in 1966 until 1972, when he moved to New York. Currently, he resides between Miami and Barcelona. In the 1960s, alongside the so-called «Catalans of Paris» – Joan Rabascall, Jaume Xifra, Benet Rossell, and Dorothée Selz – he conducted a series of happenings or collective rituals centered around the ceremony of food, exploring the use of color and its symbolism. Initially in collaboration with Dorothée Selz, and since 1972 with the curator and gastronome Montse Guillén, he made food his artistic work.

Over the years, Miralda has developed large installations with an unconventional, festive, baroque, and kitsch language that brings art closer to life. In notable projects such as the Honeymoon Project, a symbolic connection between the statue of Columbus in Barcelona and the Statue of Liberty in New York, he leverages a universal activity like food to deconstruct prejudices in an already globalized world. Many of his works promote collective participation, play, and celebration.

His gastronomic ethnology has earned him widespread international recognition. Since 2000, Miralda has been focused on the FoodCulturaMuseum, an archive of multiple projects based on research and reflection on gastronomic diversity and its connection to cultures worldwide. With headquarters in Miami and Barcelona, he explores and disseminates food culture through audiovisuals, music, books, furniture, objects, and various documents.